Artículo Especial: Los Videojuegos y el Cine, Historia de un desamor (2ª parte)
Nunca he sido un gran fan de Tomb Raider (aunque si reconozco su merecido lugar en la historia de los videojuegos) ni mucho menos de Angelina Jolie la cual me parece una pésima actriz que sobreactúa hasta la exageración, pero aún así tengo que reconocer que esta adaptación resulta bastante entretenida y relativamente fiel al juego en el que se basa, debido principalmente al gran presupuesto con el que contó. Entretenida.
También en 2001 se estrenó en cine otro título que creó bastante expectativa, en parte por tratarse de una pretenciosa producción animada: Final Fantasy la fuerza interior. Debo reconocer que Final Fantasy me gusta lo justito en 2D y más bien nada en 3D pero aún así esta película es de lo mejor de cuanto estoy comentando en este reportaje. La animación es muy realista y detallada, suponiendo una pequeña revolución en el año de su estreno. Por el contrario la película carece de ritmo y su primera media hora es más que aburrida. Sin duda los creadores se centraron más en la realización técnica que en su contenido. Aún con ello, resulta interesante, a pesar de no relatar ninguna parte de la saga en particular, sino un nuevo capítulo.
Una de las película mejor tratadas por el público fiel al videojuego que adapta al cine es Resident Evil. Y lo cierto es que nunca he entendido porque. Como versión del juego no tiene apenas que ver, puesto que es una interpretación muy libre y más bien aburrida, y como película de zombies también se queda muy corta. Un hibrido entre acción y terror que se queda en medio de ambos géneros. No he visto sus secuelas.
Al contrario que Resident Evil, la siguiente existen otras dos famosas sagas de terror que si tuvieron mejor suerte en sus versiones cinematográficas: Silent Hill y Forbidden Siren. La primera es realmente fiel al juego, sobre todo su comienzo, a pesar de varios cambios significativos con relación a su origen consolero, pero que no alteran la sustancia del producto. No creo que Silent Hill sea una gran película, pero si valoro la gran ambientación de la que hace gala. Ni más ni menos de lo que tiene que ser este tipo de película. Por su lado, Forbidden Siren es una típica película de terror oriental cercana a The Ring o Dark Water. Titulada simplemente “Siren” como el juego se llama realmente en Japón (aquí nos llegan los nombre americanos) resulta entretenida y fiel al juego, aunque los aficionados que no sean muy fieles al cine asiático posiblemente no la entiendan mucho. También decir que nunca salió en España, así que para verla hay que tirar de subtítulos.
Para concluir (y siendo consciente de que me dejo algunos ejemplos como House Of The Dead en el tintero, pero que en mi opinión no merecen ni ser nombrados) recordaré Doom, uno de mis juegos favoritos de todos los tiempos y, sin duda, de los más influyentes jamás programados pero cuya adaptación a la pantalla grande hubiese sido bastante prescindible. Sin llegar a ser una mala película, sucede como en muchas otras ocasiones: Doom tiene una buena historia para un videojuego, pero no para una película.
Y aquí acabo mi repaso a las adaptaciones cinematográficas de los juegos más emblemáticos. En los próximos meses (o años) llegaran las ya anunciadas versiones de Castlevania, Alien VS Predator 2 (uff), Pac-man (si, tampoco lo entiendo pero ya es oficial) y alguna más. A mi parecer, la mayoría de películas basadas en licencias de videojuegos son de una calidad escasa y sobre todo de un interés innecesario; los videojuegos son videojuegos y requieren sus historias, las cuales requieren una menos complejidad y servir simplemente de excusa para ofrecernos una buena experiencia interactiva de juego, que es de lo que se trata (aunque frecuentemente se olvide) y el cine debe gozar de su estilo propio para narrar un guión; por mucho que Hollywood se empeñe no tienen porque ser sectores tan compatibles. Aunque recordad que ésta es sólo mi opinión, a lo mejor existe alguien que cree que Street Fighter 2 es molona…nunca se sabe.



