Una generación ya no tan nueva.
Aunque todavía no han demostrado todo su potencial (ya se sabe, solo se exprime al máximo una consola cuando esta va a desaparecer del mercado), y con Playstation 3 comenzando a levantar cabeza, lentamente pero con la ayuda de una "renacida" PSP, es buen momento para hacer balance de lo que las flamantes y ominpresentes consolas de nueva generación nos pueden ofrecer; y si realmente resulta atractivo para el usuario medio.
En primer lugar tenemos a Wii. La "revolución" de Nintendo que arrasó Japón en el mercado y que hasta hace una semana era la lider indiscutible de ventas (está semana se vio superada por PSP), pero que poco a poco empieza a perder el respaldo del público. Y con razón: la consola de Nintendo muestra la misma potencia técnica que su antecesora (GameCube), un mercado de lanzamientos más bien excaso y poco novedoso. Para terminar, su "sorprendente" mando empieza a perder frescura, ya que pocos juegos parecen dispuestos a sacarle todo su jugo. En estos momentos es cuando Nintendo tiene que invertir todo el dinero ganado en algo más que anuncios de televisión y comenzar a sacar juegos interesantes, sobre todo en lo que a Third Parties se refiere; pues no sólo de Mario vive el hombre. O, sino, es posible que Wii se quede almacenando polvo junto al Tamagotchi.
Después nos encontramos con X-Box 360, el gran esfuerzo de Microsoft por hacerse un hueco en esta industria sin escatimar en gastos para ello. En principio, 360 es la consola con mejor catalogo de las tres, y, al parecer, así será durante bastante tiempo; al menos hasta que Play3 demuestre de lo que es capaz (si lo hace). No obstante, el deficiente diseño de la consola provoca que el 30 o 40 % de ellas acabé en el SAC de Microsoft, debido a la famosa maldición de las tres luces rojas. Una autentica lástima, porque la compañia de Bill Gates sacá juegazos de manera continua. De momento ya han dado a Japón por perdido.
En tercer lugar -en todos los sentidos- tenemos la rimbombante Playstation 3; la última en aparecer, y la que más dudas a causado. Su tardío lanzamiento (aún más en Europa), su mediocre surtido de títulos durante las primeras semanas, la prepotencia del Blue-Ray y su elevado precio (en teoría) han provocado un inpredecible fracaso de la consola de Sony que, en principio, tenía todo para volver a ser la ganadora de esta guerra una vez más. No obstante, sería absurdo pensar que con su potencia y con el presupuesto de Sony la máquina no llegará a levantar el vuelo. Una posible bajada de precios y que los usuarios que aún siguen con Playstation 2 den el salto generacional puede ser determinante.
En cualquier caso, sin querer oponernos al "progreso" del sector, y a pesar de los grandes títulos que ya hemos empezado a ver (sobre todo en 360, la verdad) queda claro que las tres consolas crean muchas dudas a todos los niveles y que las próximas navidades serán clave a la hora de empezar que es lo que sucede en este mundillo en un futuro a medio plazo.



